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jueves, 28 de junio de 2012

Propiedades del TÉ BLANCO.


     Suave, aromático, evocador... el té blanco, practicamente desconocido hasta ahora, es lo último y más novedoso en el mundo del té. Se produce principalmente en China, en las altas montañas de la provincia de Fujian.


Proceso milenario.


En la mayoría de las regiones en las que se cultiva el té. se cosecha durante todo el año debido a su clima cálido.

Sin embargo, según Barry Cooper, presidente de Stassen North America y experto mundial en té, en Fujian el té no crece durante el invierno y es en primavera cuando se pueden ver los primeros brotes    

Durante sólo unos días, cuando las hojas del té están brotando, después de un invierno de letargo, se recogen únicamente los brotes más jóvenes, aún cubiertos de un corto vello blanco. En este momento los brotes están llenos de energía y de todos los nutrientes. Por todo ello el té blanco conocido como el Yinzhen (agujas de plata) es un producto tan caro, exquisito y saludable.

Una vez recolectado el té blanco apenas se manipula: se deja evaporar el agua de las hojas y se secan al aire y al sol manteniéndose intactas todas sus propiedades


Poder antioxidante.


El té blanco ha sido descubierto recientemente como el antioxidante más potente de la naturaleza


Según Janet Pardo, vicepresidente de desarrollo de productos nuevos de Origins, el té blanco es 100% mas eficaz que el té verde porque contiene tres veces más polifenoles; un potente antioxidante presente en todos los tipos de té y muy conocidos por aumentar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de los radicales libres.

Los radicales libres causan una oxidación de las células que, en ocasiones, pueden provocar cáncer. Gracias a estos polifenoles se neutraliza la acción de los radicales libres.

Por otro lado, el té blanco es capaz de proteger la producción de lípidos 10 veces mejor que el té verde. Además este té por sí solo es bastante más eficaz que la vitamina C y la vitamina E juntas.

En definitiva, el té blanco, en realidad un té verde, tiene cualidades especiales.

Un ritual ancestral 

"Es cuestión de tiempo el que países occidentales, como España asuman lo que podriamos denominar la "cultura del té", afirma Barry Cooper, presidente de Stassen North America.

Para Cooper el té es relax mientras que el café (mucho más frecuente en las reuniones y encuentros occidentales) incita a la prisa, las atmósferas son muy diferentes.

Aunque hay muchos tipos de té (sólo en China se han registrado 12.000) lo que realmente importa es el contenido de las bolsitas del té o del té que se compra a granel, no la forma de prepararlo.

Sin embargo, un elemento más para disfrutar por completo del sabor y el aroma floral del té blanco implica un ritual propio de los Emperadores Chinos.

Tratamientos faciales con té blanco

El poder antioxidante del té blanco previene la formación de los radicales libres y repara los daños que estos hayan podido causar. Cremas hidratantes, sombras de ojos, jabones para la cara y para el cuerpo, son además de las ricas infusiones de té blanco las numerosas aplicaciones que puedes utilizar para potenciar los efectos del té más allá de beberlo de forma deliciosa en tus sobremesas.

Unos estudios que se realizaron en la Universidad de Kingston, en Inglaterra, terminaron por comprobar que su eficacia para combatir las arrugas puede llegar a ser importante. Es que las propiedades del té blanco colaboran con la elastina y el colágeno,dos de las proteínas estructurales más importantes.

Este equipo de investigación indagó entre las propiedades de más de veinte plantas y hierbas, resultando el té blanco como el que mayor capacidad anti-envejecimiento, terminó demostrando y declarando el dr Declan Naughton:

"La elastina mantiene la elasticidad natural del cuerpo, que ayuda a los pulmones, las arterias, los ligamentos y la piel a funcionar de manera adecuada. El colágeno, por su parte, es una proteína de los tejidos conectores que es importante para la elasticidad de la piel. Así es como el té blanco también ayuda a reparar los tejidos del cuerpo cuando sufren algún daño, y a frenar la flacidez de la piel".

Té blanco, en realidad un té verde

Según estudios realizados por la Universidad de Pace en el año 2004 Té Blanco frente al té verde en la lucha contra los gérmenes, ScienceDaily), el té blanco ha demostrado ser, comparado con el te verde, mucho más efectivo para tratar virus y bacterias. Además, otros estudios que han evaluado su composición, con respecto al té verde, han expuesto que el té blanco posee menos catecinas y epicatecinas, aunque sí más ácido gálico y menos cafeína. Esto último se debe, principalmente, a que se produce con hojas muy jóvenes y, para esa estadía, la concentración de cafeína es menor.

El té blanco, además, según los mismos estudios, ha revelado tener menos cantidad de flúor que el té verde. Y la razón es también la juventud de sus hojas. Vale aclarar que los niveles de flúor elevados en el té pueden poner en riesgo la salud de los consumidores.

Por todo ello, existen poderosas razones para beber té blanco. Además, se ha comprobado que la cosmética con té blanco protege el rostro contra las agresiones externas.

Contraindicaciones en el consumo de té blanco

El té blanco cuenta con una particularidad que lo diferencia de muchas otras bebidas de características similares: no tiene prácticamente contraindicaciones en su haber y solamente algunas circunstancias muy puntuales, pueden privarte de disfrutar de esta bebida.


¿Para qué sirve el extracto de té blanco?


Reduce la absorción de grasa, permitiendo adelgazar.
Reduce la síntesis de colesterol malo o LDL.
Disminuye la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Evita la formación de placas de ateroma en las paredes internas de las arterias.
Aumenta la concentración.
Reduce la fatiga.

Todos estos beneficios que brinda el té blanco, ayudan a reducir enfermedades degenerativas y por ende, a mejorar la calidad de vida.


Preparación de un té blanco frío

El té blanco se destaca por ser el más delicado y sutil de los tés. Toda su grandeza también puede apreciarse consumiéndolo bien frío. No es para nada complicado prepararlo y verás lo bien que sienta para una calurosa tarde.

Coloca el agua a calentar, hasta que llegue a una temperatura de 80 grados, aproximadamente. Llena la tetera, que ya tendrá las dos o tres cucharadas de té blanco dentro, y deja reposar entre 3 y 5 minutos.

Finalmente, no tendrás más que traspasar el contenido de la tetera a una jarra, dejar enfriar en el refrigerador y servir con hielo. También puedes añadir endulzante al gusto, un poco de menta, zumo de limón, frutas o lo que tú prefieras.

Si bien el té blanco tiene múltiples usos medicinales, es importante que ante cualquier inquietud consultes a tu médico.


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