Suave, aromático, evocador... el té blanco, practicamente desconocido
hasta ahora, es lo último y más novedoso en el mundo del té. Se produce
principalmente en China, en las altas montañas de la provincia de Fujian.
Proceso milenario.
En la mayoría de las regiones en las que se cultiva el té. se cosecha
durante todo el año debido a su clima cálido.
Sin embargo, según Barry Cooper, presidente de Stassen North America y
experto mundial en té, en Fujian el
té no crece durante el invierno y es en primavera cuando se pueden ver los
primeros brotes
Durante sólo unos días, cuando las hojas del té están brotando, después
de un invierno de letargo, se recogen únicamente los brotes más jóvenes, aún
cubiertos de un corto vello blanco. En este momento los brotes están llenos de
energía y de todos los nutrientes. Por todo ello el té blanco conocido como el Yinzhen (agujas de plata) es un producto tan
caro, exquisito y saludable.
Una vez recolectado el té blanco apenas se manipula: se deja evaporar el
agua de las hojas y se secan al aire y al sol manteniéndose intactas todas sus
propiedades.
Poder antioxidante.
El té blanco ha sido descubierto recientemente como el antioxidante más potente de la naturaleza
Según Janet Pardo, vicepresidente de desarrollo de productos nuevos de
Origins, el té blanco es 100% mas eficaz que el té verde porque contiene tres veces más
polifenoles; un potente antioxidante presente en todos los tipos de té y muy
conocidos por aumentar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de
los radicales libres.
Los radicales libres causan una oxidación de las células
que, en ocasiones, pueden provocar cáncer. Gracias a estos polifenoles se
neutraliza la acción de los radicales libres.
Por otro lado, el té blanco es capaz de proteger la producción de
lípidos 10 veces mejor que el té verde. Además este té por sí solo es bastante más
eficaz que la vitamina C y la vitamina E juntas.
En definitiva, el té blanco, en realidad un té verde, tiene cualidades
especiales.
Un ritual ancestral
"Es cuestión de tiempo el que países occidentales, como España
asuman lo que podriamos denominar la "cultura del té", afirma Barry
Cooper, presidente de Stassen North America.
Para Cooper el té es relax mientras que el café (mucho más frecuente en
las reuniones y encuentros occidentales) incita a la prisa, las atmósferas son
muy diferentes.
Aunque hay muchos tipos de té (sólo en China se han registrado 12.000)
lo que realmente importa es el contenido de las bolsitas del té o del té que se
compra a granel, no la forma de prepararlo.
Sin embargo, un elemento más para disfrutar por completo del sabor y el
aroma floral del té blanco implica un ritual propio de los Emperadores Chinos.
Tratamientos faciales con té blanco
El poder antioxidante del té blanco previene la formación de los
radicales libres y repara los daños que estos hayan podido causar. Cremas
hidratantes, sombras de ojos, jabones para la cara y para el cuerpo, son además
de las ricas infusiones de té blanco las numerosas aplicaciones que puedes
utilizar para potenciar los efectos del té más allá de beberlo de forma
deliciosa en tus sobremesas.
Unos estudios que se realizaron en la Universidad de Kingston, en
Inglaterra, terminaron por comprobar que su eficacia para combatir las arrugas
puede llegar a ser importante. Es que las propiedades del té blanco colaboran
con la elastina y el colágeno,dos
de las proteínas estructurales más importantes.
Este equipo de investigación indagó entre las propiedades de más de
veinte plantas y hierbas, resultando el té blanco como el que mayor capacidad
anti-envejecimiento, terminó demostrando y declarando el dr Declan Naughton:
"La elastina mantiene la elasticidad natural del cuerpo, que ayuda
a los pulmones, las arterias, los ligamentos y la piel a funcionar de manera
adecuada. El colágeno, por su parte, es una proteína de los tejidos conectores
que es importante para la elasticidad de la piel. Así es como el té blanco
también ayuda a reparar los tejidos del cuerpo cuando sufren algún daño, y a
frenar la flacidez de la piel".
Té blanco, en realidad un té verde
Según estudios realizados por la Universidad de Pace en el año 2004 Té Blanco frente al té verde en la lucha contra los gérmenes, ScienceDaily), el té blanco ha
demostrado ser, comparado con el te verde, mucho más efectivo para tratar virus y
bacterias. Además, otros estudios que han evaluado su composición, con respecto
al té verde, han expuesto que el té blanco posee menos catecinas y
epicatecinas, aunque sí más ácido gálico y menos cafeína. Esto último se debe, principalmente, a que se
produce con hojas muy jóvenes y, para esa estadía, la concentración de cafeína
es menor.
El té blanco, además, según los mismos estudios, ha revelado tener menos
cantidad de flúor que el té verde. Y la razón es también la juventud de sus
hojas. Vale aclarar que los niveles de flúor elevados en el té pueden poner en
riesgo la salud de los consumidores.
Por todo ello, existen poderosas razones para beber té blanco. Además, se ha comprobado
que la cosmética con té blanco protege el rostro contra las
agresiones externas.
Contraindicaciones en el consumo de té blanco
El té blanco cuenta con una particularidad que lo diferencia de muchas
otras bebidas de características similares: no tiene prácticamente
contraindicaciones en su haber y solamente algunas circunstancias muy
puntuales, pueden privarte de disfrutar de esta bebida.
¿Para qué sirve el extracto de té blanco?
Reduce la absorción de grasa, permitiendo adelgazar.
Reduce la síntesis de colesterol malo o LDL.
Disminuye la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Evita la formación de placas de ateroma en las paredes internas de las arterias.
Aumenta la concentración.
Reduce la fatiga.
Todos estos beneficios que brinda el té blanco, ayudan a reducir
enfermedades degenerativas y por ende, a mejorar la calidad de vida.
Preparación de un té blanco frío
El té blanco se destaca por ser el más delicado y sutil de los tés. Toda
su grandeza también puede apreciarse consumiéndolo bien frío. No es para nada
complicado prepararlo y verás lo bien que sienta para una calurosa tarde.
Coloca el agua a calentar, hasta que llegue a una temperatura de 80 grados,
aproximadamente. Llena la tetera, que ya tendrá las dos o tres cucharadas de té
blanco dentro, y deja reposar entre 3 y 5 minutos.
Finalmente, no tendrás más que traspasar el contenido de la tetera a una
jarra, dejar enfriar en el refrigerador y servir con hielo. También puedes añadir endulzante al gusto, un
poco de menta, zumo de limón, frutas o lo que tú prefieras.
Si bien el té blanco tiene múltiples usos medicinales, es importante que ante cualquier inquietud consultes a tu médico.